
La madera laminada encolada (Glulam, del inglés Glued Laminated Timber) se obtiene encolando capas de madera con la fibra paralela al eje longitudinal de la pieza. Las láminas individuales, de 20-45 mm de espesor, se clasifican visualmente o mecánicamente antes de su encolado, seleccionando las de mayor calidad para las zonas sometidas a mayores esfuerzos (la parte inferior de una viga a flexión, donde los esfuerzos de tracción son máximos). El resultado es una pieza de resistencia uniforme y propiedades predecibles, libre de las limitaciones dimensionales de la madera maciza.
Una de las grandes ventajas del Glulam es su capacidad para fabricarse en formas curvas, permitiendo el diseño de arcos y pórticos de grandes luces con una elegancia que ningún otro material estructural puede igualar. Los arcos de Glulam de grandes pabellones deportivos, los pórticos de iglesias o las cubiertas de estaciones ferroviarias son ejemplos de la versatilidad formal de este material.
Propiedades mecánicas y clases resistentes
Las propiedades mecánicas del Glulam están estandarizadas en la norma UNE EN 14080 y sus clases resistentes se designan con el prefijo GL seguido de un número que indica la resistencia característica a flexión en MPa (por ejemplo, GL24h para madera laminada homogénea de 24 MPa de resistencia a flexión). Las clases más habituales en la práctica son GL24h, GL28h, GL32h y GL36h para laminado homogéneo, y GL24c, GL28c y GL32c para laminado combinado (con láminas de mayor calidad en las zonas extremas).
Aplicaciones en rehabilitación de edificios históricos
El Glulam no es solo un material para obra nueva: tiene también aplicaciones muy valiosas en la rehabilitación de edificios históricos. Las vigas de Glulam son frecuentemente utilizadas como elemento de refuerzo de forjados históricos —añadidas bajo las viguetas existentes— o como sustitutos de las vigas principales dañadas cuando la sección requerida no puede obtenerse en madera maciza. Su aspecto natural y su compatibilidad visual con la madera histórica lo hacen especialmente apropiado en estas aplicaciones.
Durabilidad y protección del Glulam
Para RETMA, la durabilidad del Glulam es similar a la de la madera maciza de la misma especie. La mayoría de los productos comerciales se fabrican con madera de conífera —pino silvestre, abeto, alerce— que tiene una durabilidad natural baja o moderada y requiere tratamiento preservante para su uso en clases de uso 3 o superiores. Los sistemas de protección superficial para el Glulam incluyen lasures, barnices y pinturas específicas para madera exterior que, además de proporcionar protección frente a la humedad y los agentes de deterioro, mantienen o realzan el aspecto estético del material. Visita nuestra página web, retma.es, y no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

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